Estarás de acuerdo conmigo que la experiencia es un grado, no hay quien mejor, que la persona que ha pasado por la Experiencia Propia, para saber en primera persona de lo que habla ¡No Crees!..
Pues de lo que voy a compartir en este post semanal, es de mi propia experiencia y lo importante que fue para mí equilibrar mi cuerpo y adoptar hábitos saludables en cuanto a la alimentación y el ejercicio para arrancar después de haber sufrido una crisis y caos personal en mi vida, hace un tiempo.
Todas las cualidades que se necesitan para tener una vida equilibrada en todos los sentidos se basan, en mantener un equilibrio físico, mental, emocional y transpersonal (lo que sentimos, nuestra esencia). Cuando uno de estos 4 aspectos no funciona el resto de ámbitos se desequilibra y es cuando entramos en crisis como me paso a mí.

El problema está que, hasta que no somos conscientes de esto, pasamos por sufrimiento, crisis personales, rupturas con nuestros seres queridos, conflictos emocionales y te ves como en un laberinto, donde llega un momento que siempre te encuentras en el punto de partida sin saber cómo salir.
¡No sé si te sientes identificada, pero a mí, fue lo que me sucedió!
Desde mi experiencia os puedo contar que pasé por un infierno personal y mental, me pasaba el día en conflicto y quejándome de todo lo que me ocurría, hasta de lo más mínimo, echando la culpa a los demás de mis desgracias, con un dialogo destructivo, y esto lo que hacía era trasmitir a mi alrededor problemas, malos entendidos, y solía tener bastantes conflictos con las personas que más quería.
Así que desde el momento que fui consciente de lo que me pasaba, tome la decisión de poner una solución a aquel despropósito de vida, donde me pasaba la mayor parte del tiempo infeliz y sin sentido.Cuando inicie el camino del cambio y trasformación de mi vida lo que hice fue empezar a;salir de la burbuja y la monotonía, dejar de estar psicológicamente anclada en el dolor e incluso en el pasado.
Para ello empecé por la parte de mi alimentación, y comencé a cambiar hábitos alimenticios que me estaban perjudicando, por hábitos que me llenaran de energía y vitalidad.A pesar de que yo ya tenía experiencia en cuidar de mi alimentación, (aunque en esta etapa lo deje olvidado).

Busque ayuda de profesionales para que me ayudarán y me dieran pautas y así tener ese impulso que me hacía falta.
Durante el primer mes hacia mi recuperación y cambio, me centre en tener una alimentación saludable para comenzar a sentirme fuerte, así como hacer ejercicio comenzando por simples estiramientos al levantarme y caminar todo los días, poco a poco me fui encontrando mejor, me sentía con más vitalidad, mi humor había cambiado y comenzaba a ver luz en mi camino…
Cuando creamos nuevos hábitos pasamos por varias etapas, cuando comencé, lo que hice fue tener regularidad en los horarios que me había propuesto, propiciarme de un entorno ideal y tranquilo, para así estar concentrada en los nuevos hábitos que quería adquirir, y desterrar por completo todo lo que me estaba dañando.
Como por ejemplo; fuera distracciones de televisión y de otro tipo ,fuera comida basura como pizzas y bollería industrial que se habían instalado en mi vida y que las utilizaba como válvula de escape para llenar mi insatisfacción, aunque en el fondo sabía que esas cosas me estaban perjudicando,(en aquella etapa lo hacía compulsivamente).
Por eso, me tome muy en serio el mantener los horarios que me había propuesto y llevar mis nuevos hábitos a rajatabla y en el primer mes empecé a ver los primeros resultados, eso hizo que empezara a motivarme y fui consciente que, el primer tramo difícil de adquirir nuevos hábitos, se habían instalado en mi vida.
¡Fue como alimentar esa chispa que tenía olvidada!
Con el tiempo esos hábitos pasaron a formar parte de mi estilo y calidad de vida, sintiéndome orgullosa de lo que había logrado. ¡Ya no necesitaba a nadie que me guiara y me dijera que era lo que tenía que hacer! ya que era parte de mí.
Sabía lo que tenía que hacer, que alimentos comer y en que cantidad , que era lo que le sentaba bien a mi cuerpo, para tener la vitalidad y energía e incluso el estado de ánimo que necesitaba para sentirme y tener una vida de bienestar plena y saludable.
Cuando llegué a este punto ya daba igual, no necesitaba a nadie, no importaba que horarios, donde estaba, porque ya encontraba el modo de seguir mis rutinas
¡Lo Había Conseguido!

Aunque para llegar a este punto necesité un poco más de dos meses, me sentía satisfecha de mi misma, pues había recuperado el sentimiento de que a partir de ahora, estaba en el camino correcto.
El premio a tanta disciplina, fue el conocerme más a misma e incluso aprender a comprender mejor a las personas que me rodeaban.
¡Mi vida Volvía a tener sentido!
Cada vez que incorporaba un pequeño hábito mi autoconfianza aumentaba así como el saber que a partir de ese momento era capaz de conseguir lo que me propusiera. Todo estaba en respetar el ritmo que había adquirido con mis nuevas costumbres y reforzar todos mis nuevos hábitos.
Hábitos como tomar zumo de limón y miel al levantarme, caminar todos los días normalmente en la mañana para activarme. Tomar un desayuno energético tal y como me habían pautado. Mis cinco comidas diarías pensadas en que me dieran la energía y vitalidad que necesitaba para superar el día a día.
Tomar frutas y verduras frescas de temporada y a poder ser ecológicas. Beber más de litro y medio de agua al día. Tomar mi descanso de minutos para tomar aire del exterior y aprovechar los días de sol para que me dieran vitalidad y su gran preciada y deseada vitamina D. (Según dicen de los estudios; tomar el Sol 10 minutos al Día tres días a la semana recarga los aportes vitamínicos de Vitamina D).
Tomar tentempiés a mitad de mañana y de la tarde saludables, como una pieza de fruta una infusión. Comer cenas ligeras y alimentos fáciles de digerir que indujeran al descanso.
Aporté a mi alimentación todos aquellos alimentos que necesitaba y que me ayudarán a tener las energías necesarias para llevar a cabo mi trasformación y cambio.

Cada etapa de nuestra vida y cada persona deberíamos de adaptar una alimentación adecuada a nuestras necesidades, porque cada persona somos un mundo y lo que me puede beneficiar a mí a ti te puede perjudicar, por eso la importancia de ponernos en manos de personas que sepan guiarte y aconsejarte en tu caso específico. Personalizar pautas para cada persona y en cada momento de nuestra vida.
Una vez pasaron algo más de dos meses los resultados fueron evidentes mi cuerpo empezó a cambiar, perdí grasa corporal, Comencé a sentirme y a dormir mejor, verme llena de vitalidad y a sentirme más feliz en mi día a día.
Aun así fui consciente de que debía de seguir en el camino superando algunos obstáculos para llegar a la recuperación completa.
Debemos de ser conscientes de que hasta llegar a la meta, vamos a pasar por varias etapas aunque para mí una de las más importantes fue el comenzar y adquirir nuevas costumbres y cambios en mi alimentación, incorporar nuevos alimentos para adquirir las vitaminas que me hacían falta, también es importante el seguir avanzando y no abandonar el camino.
Debo de reconocer que hubo momentos de bajón emocional, pero me refugiaba en lo que había conseguido hasta ese momento, miraba hacia atrás y me sentía orgullosa de lo que había logrado.
Buscaba motivación y herramientas que me ayudarán a distraer ese sentimiento, así como a reforzar mi ánimo en cosas que me gustarán como fue; la música, largos paseos por la playa, visitaba una amiga y me distraía con sus hijos pequeños, la lectura y empecé a formarme sobre todo lo que estaba utilizando para lograr mi recuperación. Desde libros de desarrollo personal, alimentación y terapias alternativas etc… Ahí empece a tener el sentimiento de formarme cada vez mas porque aunque todavia no lo sabia en ese momento era, a lo que me dedicaría en el futuro ¡Como así ha sido!.

Toda esta etapa fue muy fructífera para mí, ya que, me di cuenta de las carencias personales que tenía, de que la vida siempre está presente, aunque en ese instante de caos no era capaz de percibirla.
Ahora sé que no importa en qué circunstancias estes inmersa, lo desesperada que estés, la situación dolorosa en la que te encuentras, lo mal que nos sintamos…….
¡Porque La Vida Siempre Está Ahí Y Donde Hay Vida Hay Esperanza!
También aprendí que bajo la rabia lo único que encontré fue la tristeza la culpa y mis mayores temores. Pero que una vez que tuve la valentía y profundice en ello, fui descubriendo mis sentimientos más nobles, y que para salir este tipo de situaciones es algo que todos deberíamos de experimentar, el autoconocimiento el conocernos a nosotros mismos el aceptarnos como somos y trabajar cada día en mejorar nuestra vida.
Todos y cada uno de nosotros tenemos la llave para abrir esa puerta hacia una vida Bienestar plena y Saludable. Dar ese paso a la Acción para sentirnos Felices y vivir una vida con propósito y sentido.
“No Le Pierdas Sentido A La Vida, Tiene Mucho Que Ofrecerte”

Anif García
Wellness Mentor – Te Ayudo a Ser Más Feliz
Creadora del Programa Exclusivo Happy Wellness®
